Té Helado de Jengibre y Cúrcuma para la Salud de tu Cerebro y tu Corazón

¿Sabías que la combinación del té de jengibre y cúrcuma puede brindarle increíbles beneficios a tu salud? Puedes promover el funcionamiento de tu cerebro, tu corazón y de cada célula de tu cuerpo con esta bebida refrescante y saludable, pero al mismo tiempo deliciosa.

Además, es una excelente forma de asegurarte de que tu cuerpo obtenga la cantidad suficiente de líquidos para combatir la deshidratación.

Beneficios para la Salud de:

1. Pimienta Negra

La pimienta negra le añade mucho más sabor al té y ayuda a que los nutrientes presentes en todos los ingredientes sean más accesibles para los diversos sistemas de tu cuerpo.

2. Jengibre

El jengibre es una especia que ofrece muchos beneficios medicinales gracias a su contenido de gingerol, la resina oleosa de la raíz del jengibre que ofrece poderosas propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.

Investigadores israelíes han informado que el jengibre genera impactos dramáticos en la salud del corazón, que incluyen la prevención de la oxidación del colesterol LDL o “malo”, la reducción de los niveles de colesterol y la prevención de la aterosclerosis.

El jengibre también beneficia a tu cerebro a través del aumento de los niveles de neurotransmisores esenciales, que son los productos químicos que utilizan las células cerebrales para comunicarse entre sí.

Las células del cerebro controlan la capacidad de enfocarse, recordar, concentrarse, dormir y muchas otras funciones de nuestro organismo. Los estudios han demostrado que aproximadamente el 86% de los adultos estadounidenses tienen niveles bajos de neurotransmisores, por lo tanto, comer más jengibre al tomar este té puede ser una buena manera de aumentar el tuyo.

3. Miel

La miel le proporciona un maravilloso sabor dulce al té, pero además de eso, ofrece diversos beneficios para la salud, incluida la mejora del funcionamiento cerebral, en particular para las mujeres, que tienden a sufrir un declive intelectual relacionado con las hormonas durante la posmenopausia.

Esto se debe al alto nivel de antioxidantes de la miel, que ayuda a prevenir la pérdida de células cerebrales y el daño celular. Una investigación realizada por la Facultad de Medicina de la Universidad de Babilonia en Iraq informó que los compuestos terapéuticos de la miel y su poderoso poder antioxidante pueden prevenir la demencia y el deterioro cognitivo, y también mejorar la circulación del cerebro y el sistema colinérgico.

4. Cúrcuma

La enfermedad cardíaca es la principal causa de muerte en el mundo. Los estudios han demostrado que existen múltiples factores que contribuyen a la aparición de esta enfermedad.

También existen muchos alimentos, incluida la cúrcuma, que pueden ayudar a revertir su progreso antes de que sea demasiado tarde.

La curcumina es un poderoso compuesto que está presente en la cúrcuma y que ayuda a mejorar la función del endotelio, el revestimiento de los vasos sanguíneos. Una disfunción endotelial es un factor importante en la enfermedad cardíaca, ya que es más difícil para el endotelio regular la presión arterial, la coagulación de la sangre y otros procesos esenciales.

La cúrcuma también es beneficiosa para la salud del cerebro. Una investigación realizada en el 2014, determinó que un compuesto conocido como aromático-turmerona puede aumentar el crecimiento neuronal de las células madre en el cerebro en aproximadamente un 80% cuando se toma en concentraciones específicas. Los investigadores concluyeron que este compuesto puede ayudar a las personas que padecen enfermedades como el Alzheimer y las víctimas de accidentes cerebrovasculares a recuperar la función cerebral.

Receta del Té Helado de Jengibre y Cúrcuma:

Ingredientes:

  • 1 taza y 3 tazas de agua (3 tazas para la dilución y 1 taza para remojar)
  • 4 cucharaditas de jengibre seco (o dos pulgadas de raíz de jengibre fresco)
  • 4 cucharaditas de cúrcuma orgánica seca
  • ¾ cucharadita de pimienta negra
  • ¼ de taza de miel
  • Frasco para el almacenamiento en el refrigerador

Instrucciones:

  1. Coloca el jengibre, la cúrcuma y la pimienta negra en una olla.
  2. Agrega 1 taza de agua y deja que hierva.
  3. Reduce la llama a fuego lento durante unos minutos.
  4. Apaga el fuego.
  5. Agrega la miel después de que se haya disipado el calor.
  6. Cubre la olla y deja reposar la mezcla durante aproximadamente 1 hora. También puedes dejarla reposar durante la noche para una mayor concentración.
  7. Cuela la mezcla con una gasa para eliminar el exceso de jengibre fresco, si has utilizado la raíz fresca o el polvo. De esta manera, conseguirás una textura más suave.
  8. Agrega las 3 tazas de agua.
  9. Almacena en un frasco de un cuarto de galón en el refrigerador.
  10. Puedes agregar más agua de acuerdo a tu gusto. Lo mismo aplica para el edulcorante.

   

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