¡No dejes que tu espalda te castigue! Hábitos que pueden arruinarte la espalda

Un ataque de dolor de espalda puede resultar debilitante. Puede evitar que realices varias tareas en tu casa o en la oficina, ya sea de pie o sentado. Es el motivo por el que deberías cuidar muy bien de tu espalda evitando un estilo de vida sedentario y llevando una dieta cargada de nutrientes que fortalezcan los músculos y los huesos.

Existen ciertos hábitos que pueden sembrar el caos en tu espalda. Por lo tanto, es una buena idea abandonarlos ya mismo, y no esperar al día en el que tu espalda te castigue con un dolor continuo que evite que puedas realizar varias actividades físicas. Comprueba de cuáles de los siguientes hábitos eres culpable, y empieza a eliminarlos de tu vida:

No hacer ejercicio de forma regular

Entrenar de forma regular contribuye a mantener a raya los kilos de más. No hay ninguna duda de que tener un exceso de grasa, sobre todo en la zona abdominal, es malo para la espalda, sobre todo para la parte inferior. Caminar, montar en bicicleta y nadar son algunos ejemplos de ejercicios que resultan buenos para tu columna vertebral. De hecho, hacer ejercicio de forma suave a moderada puede ser muy beneficioso para quienes sufren lumbalgia.

Fumar cigarrillos

No pienses que fumar sólo es perjudicial para tus pulmones y tu corazón. Este hábito también resulta dañino para la espalda. Esto se debe a que fumar dificulta la circulación sanguínea en la columna vertebral, evitando que los discos situados entre las vértebras obtengan todo el agua, los nutrientes y el oxígeno que necesitan. Además, la nicotina de los cigarrillos puede debilitar los huesos de la columna, y los del resto del cuerpo.

No dormir lo suficiente

Los expertos afirman que deberías dormir entre 7 y 8 horas todas las noches para tener una salud óptima. Pasar suficiente tiempo en el país de los sueños también es bueno para la espalda. Permite que tu columna vertebral descanse de todo el peso que ha tenido que soportar durante el día. Además, la falta de sueño puede reducir tu tolerancia al dolor, haciendo que cualquier dolor de espalda existente parezca más difícil de soportar.

No controlar el estrés de forma efectiva

¿Has notado que sufres de mayor dolor de cuello y espalda en los días en los que estás realmente estresado? Eso se debe a que el estrés puede hacer que tus músculos estén continuamente tensos, incluyendo sobre todo los de tu espalda. Además, cuando estás en un estado de preocupación continua, tiendes a mantener una postura inadecuada, provocándote así dolor en la espalda tras un tiempo.

Tener una mala postura

Nada puede sembrar el caos en tu espalda más que una mala postura. Tanto si estás sentado, de pie o caminando, mantener la espalda recta es bueno para la columna vertebral. Una mala postura está asociada con todo tipo de problemas relacionados con la columna vertebral, como el dolor de cuello crónico y la enfermedad degenerativa del disco. Para mantener a raya el dolor de espalda, mantente de pie y siéntate como si estuvieras seguro de ti mismo.

Usar calzado de moda

Lo creas o no, lo que lleves puesto en los pies puede influir en la salud de tu columna. Por ejemplo, los tacones altos pueden hacer que tu espalda se arquee, provocando que los músculos que soportan la columna tengan que esforzarse más. Por otro lado, el calzado sin tacón, como las chanclas, puede provocar una distribución desigual del peso corporal. Si no puedes renunciar a llevar calzado de moda, úsalo lo mínimo posible o no camines largas distancias llevándolo.

   

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