Higos: una forma dulce de combatir el colesterol y la hipertensión

Los higos son un gran tentempié para quienes sean golosos. Son frutas gomosas y dulces, mientras que sus semillas son crujientes y, como la mayoría de los alimentos vegetales, carecen de colesterol.

Para la misma cantidad de ración, los higos proporcionan más fibra que casi todas las demás frutas. Una ración de 3 higos puede proporcionarle a tu cuerpo alrededor del 40-50% de la cantidad diaria recomendada de fibra. Pero aparte de la fibra, los higos también son ricos en antioxidantes, calcio y potasio.

En comparación con los higos frescos, que son muy perecederos, los higos secos suelen estar más disponibles en las tiendas de alimentación. Además, los higos secos son igualmente buenos en términos de contenido de fibra.

Sin embargo, cuando compres fruta desecada, incluyendo los higos, elige la que se haya secado al sol para evitar el riesgo de consumir agentes desecantes.

Beneficios de los higos para la salud:

1. Colesterol más bajo

Un estudio realizado por la Universidad de Toronto demostró que la ingesta de fibra está asociada a un colesterol más bajo.

Los higos no tienen colesterol ni grasa, pero contienen un montón de fibra soluble, el tipo que te ayuda a reducir los niveles de colesterol LDL, es decir, el malo. ¿Cómo pueden conseguir eso los higos? Pues esa reducción se debe a que contienen una elevada cantidad de fibra soluble.

Fibra

La fibra es lo que le proporciona a las plantas su estructura, y está presente principalmente en las verduras, las frutas, los frutos secos, las legumbres, las semillas y los cereales integrales.

Se trata de la parte de las plantas que nuestro organismo no puede descomponer porque carece de los mecanismos adecuados para hacerlo. La fibra puede ser insoluble y soluble, y la mayoría de los alimentos vegetales contienen una combinación de ambas.

Que la fibra sea soluble significa que se disuelve en agua y forma una pasta similar a la gelatina junto con otros alimentos del intestino. Esto es muy importante, porque disminuye la cantidad de colesterol que circula por la sangre. La fibra soluble no sólo ayuda a reducir el colesterol LDL, que es el “malo”, sino que también eleva el colesterol HDL, es decir, el “bueno”.

Cómo ayudan los higos a eliminar el colesterol:

La bilis, que es producida por el hígado, es una sustancia necesaria para descomponer la grasa que se ingiere como parte de los alimentos.

Para producir bilis, el hígado coge el colesterol de la sangre, luego lo convierte en bilis y la envía a la vesícula biliar, donde se almacena hasta que se necesite.

Cuando comes, la vesícula biliar envía la bilis a los intestinos para ayudar a descomponer la parte de grasa de la comida. Una vez que la bilis ha hecho su trabajo en los intestinos, puede ocurrir lo siguiente:

Si tu comida contiene suficiente fibra soluble, ésta atrapa a la bilis y la expulsa del cuerpo a través de las heces. Una vez que se elimina la bilis, el hígado responde cogiendo más colesterol de la sangre para crear nueva bilis. Por lo tanto, el resultado es que circula menos colesterol en tu organismo.

Si tu comida no tiene suficiente fibra soluble, la bilis no se expulsa del cuerpo. De esta manera, el hígado no tiene que coger más colesterol de la sangre para producir más bilis, puesto que hay más disponible en el organismo. El resultado es que hay más colesterol circulando por tus vasos sanguíneos.

Los higos pueden evitar incluso que el colesterol llegue a formarse. Cuando tu comida incluye fibra soluble, las bacterias del colon la fermentan. Este proceso de fermentación produce compuestos que ayudan a prevenir la formación de colesterol, lo que resulta en unos niveles de colesterol más bajos circulando por tus vasos sanguíneos.

2. Presión sanguínea más baja

Los higos proporcionan elevadas cantidades de minerales, incluyendo calcio, magnesio y potasio, que son 3 minerales fundamentales para la salud de tu corazón. Además, los higos son muy bajos en sodio, que es uno de los principales causantes de la hipertensión.

Por lo tanto, mediante su aporte de minerales, los higos pueden ayudar a reducir la hipertensión, la cual supone un importante riesgo de derrame cerebral y arteriosclerosis.

Cómo ayudan los higos a reducir la hipertensión

El potasio es importante para la generación y la transmisión de los impulsos nerviosos, así como para una actividad muscular normal. Está involucrado en el equilibrio del agua fuera y dentro de tus células.

Recuerda que el corazón es un músculo, y por lo tanto necesita la cantidad adecuada de potasio, el cual posee propiedades diuréticas, lo que se recomienda mucho en casos de hipertensión. Los higos no son recomendables para personas que necesiten controlar el potasio debido a una insuficiencia renal.

El magnesio es importante para el funcionamiento normal del sistema nervioso y los músculos, como el corazón.

El calcio es un mineral necesario no sólo para construir unos huesos fuertes, sino para que funcione junto con el magnesio para generar y transmitir los impulsos nerviosos de las células y los músculos.

La mayoría de las personas obtienen su suministro de calcio de los productos lácteos. Sin embargo, los higos son una excelente alternativa, sobre todo para quienes sean intolerantes a la lactosa.

   

No te vayas sin seguirnos, presiona "Me Gusta" o "Compratir"

Higos: una forma dulce de combatir el colesterol y la hipertensión