¿Cuáles son los beneficios de los baños de sal de Epsom para la salud?

La sal de Epsom es un compuesto mineral puro de sulfato y magnesio de origen natural, llamado así por un manantial salino situado en la ciudad de Epsom, que pertenece al condado de Surrey, en Inglaterra. Es conocida por ser un remedio natural contra varios males, y proporciona muchos beneficios para la salud, además de tener muchos usos en el hogar y en belleza.

Los estudios han observado que tanto el sulfato como el magnesio son absorbidos fácilmente a través de la piel, lo que hace que los baños de sal de Epsom sean una manera sencilla de disfrutar de los beneficios para la salud asociados a dicha sal.

El magnesio juega varios papeles en tu cuerpo, incluyendo la regulación de la actividad de más de 325 enzimas, además de ayudar al funcionamiento de los músculos y los nervios, reducir la inflamación y contribuir a prevenir el endurecimiento de las arterias. Por otro lado, los sulfatos ayudan a mejorar la absorción de los nutrientes, a aliviar las migrañas y a eliminar las toxinas.

Beneficios de la sal de Epsom para la salud:

1. Elimina las toxinas

El Consejo de la Sal de Epsom (Epsom Salt Council) afirmó que los sulfatos presentes en la sal de Epsom pueden ayudar a eliminar las toxinas y a mantener las impurezas alejadas de la piel. Además, según el Consejo de la Sal de Epsom, para obtener los mayores beneficios terapéuticos deberías sumergirte en un baño caliente con alrededor de 2 tazas de sal de Epsom durante unos 12 minutos cada vez.

2. Mejora los niveles de azúcar en sangre

Tener unos niveles sanos de magnesio ha sido asociado con un menor riesgo de desarrollar diabetes, y la sal de Epsom es una buena fuente de magnesio. Tanto el sulfato como el magnesio ayudan a mejorar la capacidad de tu cuerpo de utilizar y producir la insulina.

La ingesta habitual de sales de Epsom, ya sea de manera transdérmica u oral, puede ayudar a regular el azúcar en sangre, mejorando los niveles diarios de energía y reduciendo el riesgo de diabetes.

Los estudios han demostrado que una ingesta saludable de magnesio está asociada con un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, de manera que las sales de Epsom funcionan como un remedio natural contra la diabetes.

3. Previene la deficiencia de magnesio

Más de 325 enzimas de tu cuerpo necesitan magnesio para funcionar correctamente. El magnesio ayuda a estimular el funcionamiento de los músculos y los nervios, mejora la oxigenación y el flujo sanguíneo a través del cuerpo, y limita la inflamación.

La deficiencia de magnesio puede provocar un daño significativo a tus nervios, lo que se manifiesta mediante síntomas asociados con la depresión.

Tanto el sulfato como el magnesio son minerales con una consistencia fina, que pueden absorberse a través de la piel y llegar al torrente sanguíneo. De igual manera que la piel transpira para eliminar las toxinas a través de tus poros, estos mismos poros también permiten que entren los minerales.

Recuerda el proceso de la ósmosis inversa para así entender cómo las toxinas se mueven hacia el exterior del cuerpo y el magnesio y el sulfato son empujados al interior. Cuando uno se sumerge en un baño de sales de Epsom, ocurre una ósmosis inversa que ayuda a limpiar tu cuerpo.

4. Disminuye el estrés

Si estás sometido a estrés, se reduce el magnesio de tu cuerpo y se incrementa el nivel de adrenalina. Algo de estrés a corto plazo es beneficioso para tu cuerpo, pero una exposición a largo plazo puede conducir a varios trastornos perjudiciales que incluyen la obesidad, la hipertensión, problemas en el control del azúcar en sangre e insomnio.

Cuando añades sal de Epsom a un baño caliente, se restituye el magnesio de tu cuerpo. Esto ayuda a producir serotonina, que es el compuesto químico que eleva el estado de ánimo en el cerebro, reduce la ansiedad y promueve la calma. Bañarte en sal de Epsom al menos 3 veces por semana también ayudará a reducir la irritabilidad.

5. Disminuye la inflamación y el dolor

Se sabe que un baño caliente que contiene sal de Epsom alivia la inflamación que causa la mayoría de las enfermedades y calma el dolor, lo que la convierte en un tratamiento natural beneficioso contra los músculos doloridos, el asma bronquial y los dolores de cabeza. Además, la sal de Epsom puede ayudar a curar los cortes y a reducir la hinchazón que acompaña a los moretones y los esguinces.

¿Experimentas dolores después de haber dado a luz? La sal de Epsom puede ayudarte con eso. Tener unos niveles sanos de magnesio gracias al uso de la sal de Epsom puede resultar de ayuda contra la inflamación general del cuerpo. Esto se debe a que unos niveles reducidos de magnesio han sido asociados con un mayor nivel de proteína C reactiva (PCR), que es un marcador de inflamación en el cuerpo.

Cómo darte un baño de sal de Epsom:

Es mejor usar agua tibia en lugar de agua caliente humeante. Para darte un baño de sal de Epsom, añade 2 tazas de esta sal a tu baño. Ponte en remojo durante al menos 15 minutos unas pocas veces por semana para obtener los mejores resultados. Si tienes una bañera más grande, usa más sal.

¿No tienes tiempo para un baño completo? También puedes hacer una pasta de ducha. Para preparar la pasta, mezcla un cuarto de taza de aceite de oliva orgánico y sal de Epsom. Usa este exfoliante mientras te duchas. Además, puedes preparar una compresa caliente con sal de Epsom y colocarla sobre los músculos doloridos o los moretones.

   

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