7 sencillos pasos para reducir tu riesgo de infarto

¿Quieres reducir tus probabilidades de sufrir un derrame cerebral o un infarto? A veces, tan sólo unos cambios simples y sencillos en tu estilo de vista pueden suponer una gran ayuda. Prueba estos 7 sencillos pasos para ser tener un corazón sano.

1. Sigue una dieta mediterránea

Los estudios han demostrado que una dieta mediterránea ayuda a reducir tu riesgo de enfermedad cardíaca y tu mortalidad general. Esta dieta es sencilla y deliciosa, y consiste en verduras, frutas, cereales de grano entero, legumbres, productos lácteos bajos en grasas y pescado.

Los componentes clave incluyen olivas, frutos secos, vino tinto (con moderación) y aceite de oliva, los cuales han demostrado que ayudan a reducir tu riesgo de enfermedad cardíaca. Además, el impacto positivo de la dieta mediterránea es casi tan bueno como no fumar.

2. Ejercicio

El ejercicio físico ayudará a mantener tu corazón sano. Puedes fijarte el objetivo de hacer ejercicio durante al menos media hora, tres veces por semana.

Más ejercicio es mejor pero sólo hasta cierto punto, ya que ir al extremo con entrenamientos diarios extenuantes puede, de hecho, deshacer algunos de sus beneficios. Así que ten cuidado y no entrenes en exceso.

3. Disminuye tu colesterol

Los niveles elevados de colesterol en sangre aumentan de manera notable tus probabilidades de desarrollar cardiopatía isquémica. El exceso de colesterol se acumula en las paredes internas de las arterias, estrechándolas, lo que deja pasar menos sangre a través de ellas y hacia el corazón.

El objetivo es un nivel total de colesterol de 200 mg/dL, con un colesterol LDL por debajo de 130 mg/dL y HDL por encima de 35 mg/dL.

4. Mantén un peso saludable

La obesidad y los estilos de vida sedentarios son una epidemia en Estados Unidos. Contribuyen a incrementar el riesgo de enfermedad cardíaca.

La prevalencia de la obesidad se ha incrementado tanto en hombres como en mujeres en Estados Unidos durante la pasada década. En la actualidad, casi un tercio (34 millones) de las mujeres adultas están clasificadas como obesas. Además, el 60% de los hombres y mujeres no realizan actividad física de manera habitual.

5. Deja de fumar

Si fumas, déjalo. Si no puedes por ti mismo, usa las herramientas conductuales y farmacológicas para ayudarte. Un estudio reciente concluyó que no fumar reduce tu riesgo de infarto en más de un tercio.

6. Mantente delgado

Acumular grasa, especialmente grasa abdominal, es un importante factor de riesgo de enfermedad cardíaca. Por lo tanto, es otra razón para comer bien y hacer ejercicio.

7. Socializa

Los factores psicosociales juegan un papel clave a la hora de limitar tu riesgo de enfermedad cardíaca. La ansiedad, el estrés y la depresión son todos ellos factores de riesgo.

Es importante disponer de una red de apoyo social fuerte. Esto incluye la familia, los amigos y los compañeros de trabajo, que pueden ayudar a reducir tu nivel de riesgo.

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