7 alternativas seguras y naturales a la aspirina que no te producirán úlceras de estómago

La aspirina es un medicamento común que se usa para tratar el dolor, la fiebre y la inflamación. Muchas personas dependen de ella para prevenir enfermedades cardíacas, ¡sin ser conscientes del hecho de que la aspirina podría ser uno de los peores medicamentos sin receta que han existido jamás!

Provoca varios efectos secundarios, incluyendo acidez, náuseas, indigestión y úlceras. Todos estos trastornos son indicativos de que tu estómago está en peligro. El estómago es la puerta de entrada a la salud del cuerpo. En otras palabras, no quieres consumir aspirina y que te dañe el estomago, ¿verdad? Así que, ¿qué otra cosa puedes hacer cuando experimentas dolor? ¡Echa un vistazo a los 5 analgésicos naturales listados debajo y no volverás a pensar en consumir aspirinas!

Analgésicos naturales

Bromelina

Presente en la piña, la bromelina es un fitonutriente que puede actuar como un analgésico natural. Numerosos estudios han demostrado que tiene la capacidad de reducir los niveles de prostaglandinas, unas hormonas responsables de la inflamación. La bromelina es extremadamente beneficiosa para las personas que sufren de artritis, de trastornos de la articulación temporomandibular, de gota y de asma. Esta enzima es también conocida por su capacidad para promover la curación de los músculos y los tejidos conectivos.

Magnesio

Es probable que te sea familiar el hecho de que el magnesio es un analgésico natural efectivo contra los dolores articulares, musculares y de huesos. Resulta especialmente efectivo en el caso de los calambres musculares y el dolor de espolón calcáneo. La sal de Epsom es una excelente fuente de magnesio, así que todo lo que tienes que hacer es remojar la zona afectada en sal de Epsom o darte un baño con ella. La sal de Epsom acabará de manera efectiva con los dolores relacionados con la inflamación al eliminar las toxinas de tu cuerpo. Después de darte un baño de sal de Epsom, experimentarás de forma inmediata una mejora significativa.

Cúrcuma

Durante los últimos años, todos hemos oído cosas sobre los múltiples beneficios para la salud que posee esta especia de color amarillo-dorado. Entre otras muchas cosas, esta especia es un potente analgésico natural. Cuando se trata de reducir el dolor en personas que sufren de osteoartritis en la rodilla, la cúrcuma puede proporcionar mejores resultados que el ibuprofeno. La efectividad de la cúrcuma se debe a su compuesto activo conocido como curcumina. Puedes comer raíz fresca de cúrcuma. Sin embargo, también está disponible en forma de polvo o como suplemento. Se recomienda incluir 1 cucharadita de cúrcuma en tus comidas o bebidas diarias.

Nota: la cúrcuma puede interferir con algunos medicamentos, así que si estás bajo medicación, asegúrate de consultar a tu médico antes de tomarla.

Clavos

Mucha gente usa clavos para cocinar sin saber que esta especia única es un excelente analgésico natural. El poder de los clavos se debe a su combinación única de flavonoides y aceites esenciales. El aceite esencial eugenol tiene potentes propiedades antiinflamatorias. Suele ser usado por dentistas para aliviar a sus pacientes durante las endodoncias y las extracciones dentales. Además, los clavos son extremadamente beneficiosos contra las náuseas y los resfriados. Pueden encontrarse en cápsulas, en polvo, o en forma de aceite esencial.

Aceites antiinflamatorios

Los aceites ricos en ácidos grasos esenciales tienen potentes propiedades antiinflamatorias y son capaces de reducir con eficacia el dolor, ya sea ingiriéndolos o aplicándolos de forma tópica.

  • Calambres premenstruales – Deberías tomar 1,5 gramos de aceite de onagra vespertina desde el primer día de período hasta la ovulación.
  • Síndrome del túnel carpiano – Masajea tus muñecas con aceite de linaza para aliviar el dolor producido por el síndrome del túnel carpiano. El uso habitual de este aceite puede prevenir la necesidad de cirugía.
  • Dolor inflamatorio de lesiones menores y brotes de artritis – Aplica aceite de árnica en tus moretones y articulaciones dolorosas dos veces al día. Esto reducirá de manera significativa la inflamación. Sin embargo, asegúrate de no aplicar el aceite en heridas abiertas.
  • Fibromialgia y calambres musculares – El aceite de menta es conocido por ser un relajante muscular y un analgésico natural. Deberías aplicarte el aceite en la zona afectada y masajearla. Esto te aliviará el dolor.
  • Dolores de cabeza – Deberías ponerte unas pocas gotas de aceite de menta o de lavanda en las palmas de tus manos. Frótalas para calentarlas y luego aplícatelo en la frente, las sienes y nuca. Esto te proporcionará un alivio instantáneo.

Calor y hielo

Probablemente te preguntarás cuándo usar uno en vez del otro. Pues bien, cuando el dolor incluye inflamación e hinchazón como en el caso de un esguince, deberías aplicar frío porque esto reducirá la hinchazón. Puedes facilitar la curación al aplicarte algo frío en tu cuerpo. Cuando la inflamación se haya reducido, aplica calor para relajar la zona afectada. En el caso de la artritis, la rigidez y el dolor articular, lo mejor es usar calor.

Aceite de semillas de mostaza

Deberías aplicar aceite de semillas de mostaza para mejorar el flujo sanguíneo y aliviar en parte el dolor. Las semillas de mostaza son una excelente fuente de selenio, magnesio y ácidos grasos omega-3, todos ellos conocidos por sus potentes propiedades medicinales. Tienen la capacidad de tratar la artritis y los síntomas de la inflamación.

   

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