6 maneras efectivas de dejar de estar hambriento y de mal humor

La situación en la que estás hambriento y de mal humor resulta bastante desagradable, no sólo por ti, sino también por quienes te rodean. Puede que te hayas saltado el desayuno o la comida y de pronto estés irritable y enfadado.

Por qué estás hambriento y malhumorado

En realidad, estar hambriento y malhumorado indica que tu nivel de azúcar en sangre ha caído, lo que afecta a tus hormonas y a tu estado de ánimo. Es el motivo por el que tienes que comer. Cuando tu estómago está lleno, el organismo puede descomponer los almidones y los azúcares en glucosa, lo que proporcionará energía a tus células.

Si los niveles de glucosa son reducidos, tu energía también estará baja. No serás capaz de controlarte a ti mismo, y te sentirás cansado. Esto alimenta reacciones malhumoradas y puede llegar hacer que quieras darte atracones de comida. Incluso si no hay nada por lo cual debas sentirte malhumorado, al final acabas enfadándote.

Cómo evitar que estés hambriento y de mal humor

Éstas son seis maneras efectivas de evitar esta situación:

1. Come en el momento correcto

Cuando estás muy ocupado, puede que llegues a olvidarte de comer al perder la noción del tiempo. A veces, esperas demasiado para comer. Tu cuerpo necesita alimentos cada cuatro o cinco horas para proporcionarte energía cuando estás despierto. De esta manera, puedes realizar tus funciones y tener una mente despejada. Sin embargo, si no comes, podrías llegar a tener dolor de cabeza y empezar a estar inquieto y ansioso, haciendo que le grites a todo el mundo que te encuentres a tu paso.

Si no comes en el momento correcto, algo que no es intencionado por tu parte, puedes configurar una alarma para recordarte que es la hora de alimentarte. Ten siempre algo preparado, como frutas desecadas sin azúcar, a las que puedes recurrir con facilidad cuando no tienes el tiempo para tomar una comida completa. Aunque puedas pensar que comer poco puede ayudarte a perder pero, seguro que no ayudará mucho a tu salud.

2. Toma más fibra

Cuando ingieres alimentos que son ricos en fibra, suele llevarte más tiempo masticarlos. Además, ocupan más espacio en tu sistema digestivo que cualquier otro alimento. Esto significa que te sentirás más saciado y que se regulará tu respuesta de azúcar en sangre. Todo esto puede ayudarte a tener un suministro estable de energía y a no tener hambre en poco tiempo. De media, deberías consumir 15 gramos de fibra al día. Sin embargo, hay expertos que recomiendan al menos 25 gramos.

Para tener suficiente fibra en tu organismo, come al menos dos raciones de fruta y algunas verduras. Opta por granos enteros en vez de refinados. Si quieres una dieta con proteínas, agrega lentejas o habas. También puedes añadir a tus comidas frutos secos y semillas. Otras fuentes de fibra incluyen las frambuesas, las manzanas, las peras y el brócoli.

3. Incorpora grasas y proteínas en tu dieta

Deberías incluir proteínas en tus comidas, además de grasas (pero que sean grasas saludables). Ambas pueden aumentar tu saciedad, de manera que no tengas que preocuparte de estar hambriento en el momento equivocado. Tus mejores fuentes de proteínas incluyen las habas, las lentejas, el yogur griego desnatado, los huevos, el pollo y el marisco. En lo que respecta a las grasas saludables, deberías tomas aguacates, frutos secos, semillas y aceites saludables como el aceite de oliva y el de coco.

4. Conoce los alimentos que son buenos para el estado de ánimo

Los alimentos que ingieres guardan relación con tu estado de ánimo. De hecho, hay estudios que demuestran cómo la canela puede mejorar la concentración. Para ser más positivo en la vida, deberías comer más productos agrícolas y nueces para mejorar la capacidad de razonamiento. Cuantas más frutas y verduras consumas, más elevada será tu energía. Además, podrás mantenerte en calma y feliz incluso cuando estés hambriento.

5. Bebe agua o té caliente

Si prefieres el té helado, también funciona. No obstante, mantenerte hidratado con agua o té verde puede mejorar tu estado de ánimo. Esto ha sido demostrado muchas veces por estudios en los que se comprobaron los niveles de estrés psicológico en personas que bebían agua y té verde. Mantente alejado de las bebidas azucaras, y también de las bebidas con edulcorantes artificiales.

Es posible que también quieras saltarte el café. A algunas personas puede quitarles el apetito, de modo que no pasan hambre. Sin embargo, el café que bebes contribuye a las fluctuaciones en tu azúcar sanguíneo, especialmente en las personas que son sensibles a la cafeína.

6. Conoce tu estado para comer mejor

Si tienes hipoglucemia, deberías tomar un aperitivo rico en proteínas cada pocas horas. Asegúrate de llevar un registro de tu estado. Cuando haya mejorado, podrás aumentar el tiempo entre los aperitivos que tomes. También es importante que seas consciente de tu tolerancia a los hidratos de carbono. Tómatelo en serio y asegúrate de que no comes alimentos con muchos carbohidratos. Siempre debería haber proteínas o grasas cuando comas alimentos ricos en hidratos de carbono.

Siempre que estés hambriento y de mal humor, prueba los remedios descritos para impedir el enfado causado por el hambre.

   

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