5 motivos para empezar a comer coles de Bruselas

Las coles de Bruselas no son tan populares como sus otras parientes dentro del grupo de las Gemmifera, como la pak choi china, aunque tienen el aspecto de una versión en miniatura del repollo.

Cultivadas por primera vez en los campos de Bélgica (de ahí el nombre, referido a la capital belga).

Son una gran fuente de vitamina C

La vitamina C es esencial para proteger al cuerpo humano de las enfermedades, puesto que refuerza el sistema inmune, reduce el estrés oxidativo y regula la oxidación para contener el estado de los átomos de hierro y cobre. La cantidad diaria recomendada es de al menos 90 miligramos de vitamina C al día. Esto es el equivalente al contenido de vitamina C de 100 gramos de coles de Bruselas.

Tienen un contenido bajo de sodio y grasas

Por cada ración de 100 gramos de coles de Bruselas, ingieres 25 miligramos de sodio y 0,3 miligramos de grasas.

Esto significa que comer coles de Bruselas es bueno para tu corazón. La reducida cantidad de grasas está asociada a un menor riesgo de desarrollar problemas cardíacos, debido a la menor acumulación de grasa en tus arterias. Por otro lado, el bajo contenido de sodio implica una menor probabilidad de tener problemas cardiovasculares, hipertensión y edema.

Tienen propiedades anticancerígenas

Las coles de Bruselas contienen una sustancia química denominada sulforafano que, según varios estudios, se asocia a varias propiedades anticancerígenas que reducen el riesgo de desarrollar la enfermedad. Según el Journal of Food Science (Diario de Ciencia Alimentaria), las coles de Bruselas también contienen los antioxidantes glucosinolatos e isotiocianatos, que tienen los mismos efectos. Para maximizar los nutrientes que obtienes de ellas, no hiervas las coles de Bruselas, ya que esto eliminaría dichos nutrientes. En su lugar, prepáralas al microondas, al vapor o en un revuelto. También puedes usarlas como guarnición de carne de cerdo a la parrilla salteándolas con cebollas y ajo.

Es muy accesible

Las coles de Bruselas se cultivan casi en cualquier sitio en Norteamérica y Europa. Si no las encuentras frescas, están disponibles congeladas en los supermercados. Son especialmente comunes de manera local en los lugares donde se cultivan a lo largo de todo el año.

Son geniales para las mujeres embarazadas

Las coles de Bruselas tienen elevadas dosis de ácido fólico, también llamado folato, que es conocido por ayudar a la formación del tubo neural y del ADN del feto, y por prevenir algunos defectos de nacimiento como el paladar hendido y la espina bífida.

   

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