10 señales de alarma de deshidratación que deberías conocer

A veces la sed puede resultar molesta, pero la deshidratación nunca debería ignorarse. De hecho, el agua constituye más de dos tercios del cuerpo humano sano. La mayoría de la gente no es consciente de cuánto puede perjudicarte la deshidratación. El agua es una parte esencial del cuerpo. Lubrica las articulaciones y los ojos, ayuda a la digestión, expulsa los deshechos y las toxinas, y mantiene la piel sana.

Es el motivo por el que siempre deberías asegurarte de beber agua a lo largo del día, además de antes y después de las comidas. Mucha gente no se percata de cuánta agua pierden cada día, y terminan con una deshidratación crónica. Los diabéticos, las víctimas de quemaduras y los atletas tienen un mayor riesgo de deshidratación que una persona media. ¿Sufres de deshidratación?

Ésta es una lista de 10 señales de alarma de deshidratación a las que deberías prestar atención:

1. Palpitaciones cardíacas

Cuando se reduce el contenido normal de agua de tu cuerpo, se trastoca el equilibrio de minerales (sales y azúcar) en tu organismo, lo que afecta a la manera en que funciona.

Las palpitaciones cardíacas suelen ocurrir cuando hay niveles reducidos de potasio y azúcar en la sangre. Esto puede provocar contracciones prematuras de las cavidades superiores (aurículas) o inferiores (ventrículos) del corazón.

Los niveles reducidos de magnesio (debidos a una sudoración excesiva o a una diarrea) también pueden provocar un ritmo cardíaco anómalo.

2. Mal aliento

La saliva protege a tus dientes del deterioro, la enfermedad y las caries formando una barrera protectora alrededor de ellos y ayudando a despejar las partículas de comida sobre tus dientes y entre ellos.

Cuando te deshidratas, no produces tanta saliva. La disminución de la acción limpiadora de la saliva permite que las bacterias crezcan, provocando mal aliento.

Tener la boca seca también te hace más proclive a desarrollar caries y gingivitis.

3. Antojos de comida

“Cuando estás deshidratado, puede complicarse la situación para algunos nutrientes y órganos como el hígado, que usan el agua para liberar glicógenos y otros componentes de tus almacenes de energía, de modo que puedes tener antojos de comida”, dice el doctor John Higgins, profesor adjunto de medicina cardiovascular en la Universidad de Texas en Houston, y jefe de cardiología en el hospital Lyndon B. Johnson.

“Aunque puedes tener antojos de cualquier cosa, desde chocolate a un aperitivo salado, los antojos de dulces son más comunes porque tu cuerpo puede estar teniendo problemas con la producción de glicógeno”, dice.

En lugar de comida basura, recurre a alimentos con un elevado contenido de agua, prueba frutas como la sandía, el kiwi y los melocotones. También puedes encontrar que las verduras como el pepino y los tomates satisfacen tus antojos. Las frutas y las verduras pueden ayudar a prevenir la deshidratación, y también puedes tomarlas si no te gusta demasiado beber agua.

4. Dolor articular y muscular

El cartílago de tus articulaciones está compuesto más o menos de entre un 65 y un 80% de agua. Cuando las articulaciones no se encuentran correctamente hidratadas, los huesos que conectan pueden rozarse. Esto provoca dolor e inflamación.

Un bajo nivel de magnesio provocado por la deshidratación también puede producir calambres y dolor en los músculos de la pierna. Come verduras de hoja oscura y aguacate para reponer tus niveles de agua y minerales.

5. Dolores de cabeza

El cerebro se asienta dentro de un saco de fluido que lo protege de los golpes contra el cráneo. Esto asegura que tu cerebro no resulte dañado cada vez que caminas o corres.

Si se reduce el fluido en este saco, tu cerebro puede empezar a empujar contra tu cráneo. Ésta es una de las causas más comunes del dolor de cabeza.

La deshidratación también reduce el suministro de sangre al cerebro, lo que significa menos oxígeno y glucosa, que también puede desencadenar un dolor de cabeza. Antes de tomar ibuprofeno para aliviar un dolor de cabeza, prueba a beber algo de agua.

6. Estreñimiento y problemas de digestión

El agua ayuda al cuerpo a descomponer los alimentos para que el organismo pueda absorber mejor los nutrientes. En concreto, mejora la absorción de vitaminas hidrosolubles, como la vitamina C.

El intestino largo absorbe agua de tus deshechos alimentarios para que sea procesada por los riñones.

En condiciones normales, tus intestinos sólo absorben el agua suficiente para que tus heces tengan la consistencia correcta. Sin embargo, si estás deshidratado, absorberán más agua para evitar la pérdida de fluidos. Esto endurece tus heces, haciendo que sean más difíciles de empujar a través de tu tracto digestivo.

7. Fatiga y letargo

La pérdida de fluidos hace que disminuya tu volumen de sangre y aumente tu presión sanguínea. Tu corazón tiene que gastar más energía para alimentar a tu cerebro, tu piel y tus músculos con oxígeno y nutrientes. Esto puede dejarte cansado y somnoliento.

En un estudio, las mujeres que no estaban lo bastante hidratadas después de realizar ejercicio obtuvieron puntuaciones más bajas en cuestionarios que evaluaban su estado de ánimo.

También les resultaba más difícil trabajar, y experimentaban más fatiga y confusión que cuando estaban correctamente hidratadas. Los hombres obtuvieron resultados parecidos.

8. Orina oscura

Los riñones trabajan para mantener el equilibrio de fluidos en tu cuerpo (14). Cuando bebes suficiente agua, tu orina debería ser de color amarillo claro. Esto significa que tus riñones tienen suficiente agua para expulsar las toxinas de tu cuerpo.

Cuando tu orina es oscura, significa que tus riñones redirigieron el agua de vuelta a tu cuerpo para mantener la presión sanguínea y el equilibrio de minerales.

La orina oscura tiene una gran concentración de toxinas y debería considerarse como una señal urgente para beber más agua.

La deshidratación crónica puede dejar a tus riñones sobrecargados de toxinas, provocando piedras en el riñón.

9. Piel y labios secos

Tu piel está formada por alrededor de un 30% de agua, lo que contribuye a tanto a rellenarla como a su elasticidad y resiliencia.

El aceite que produce tu piel previene la evaporación del agua. Sin embargo, hay factores como los hábitos de ducha, el aire seco, el calor o las infecciones cutáneas, que pueden provocar tasas elevadas de evaporación, dejando a tu piel seca y con picor.

Las células de la piel también son las primeras en perder su contenido de fluidos durante la deshidratación interna. Esto se hace para favorecer la retención de los fluidos en los órganos internos.

Beber suficiente agua todos los días ayudará a prevenir este fenómeno y a preservar el grosor y la densidad de la piel.

10. Mente espesa

La falta de agua puede producir cambios en el estado de ánimo y en la función cognitiva.

La deshidratación leve puede reducir la memoria a corto plazo, la discriminación perceptiva, las habilidades aritméticas, el seguimiento visual y las habilidades psicomotrices en personas de todas las edades.

También puede provocar cambios rápidos en el estado de ánimo entre el cansancio, la confusión, el enfado y el entusiasmo.

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